-Parece que va a llover- dice mi madre -las golondrinas están volando muy bajo- y así es, no falla, cuando las golondrinas vuelan bajo están anunciando lluvia, al igual que mi gato y todos los gatos del mundo, cuando se lavan la cara y pasan la pata detrás de la oreja, cae agua del cielo seguro.
Hoy está orbayando y la temperatura es tirando a fresco, nos reunimos todos en torno a la mesa de la cocina mientras el pan se tuesta en la plancha y el chocolate humea en el cazo. Mamá saca la mantequilla de la nevera y menciona que no se parece en nada a la mantequilla de antes, que con ésta solo comparte el nombre. Claro, es que antes todo era diferente, el pan pesaba y duraba días, la leche era gorda y a marillenta, los huevos costaba romperlos y al mojar la yema había que hacer fuerza... todo cambia, mamá, igual no cambiamos nosotros y eso es lo que nos ancla al pasado, ese pasado que cada vez evocamos más y más.
INGREDIENTES
1/2Kg de kiwis de los verdes
200gr de azúcar
El zumo de un limón
PREPARACIÓN
Pelamos y cortamos en trocitos los kiwis, los ponemos en un cazo junto al azúcar y al zumo de limón y dejamos cocinar a fuego bajo unos veinte minutos.
Cuando ya estén blandos los trozos de fruta, podremos pasarlos por la batidora o bien machacarlos con el tenedor. Por lo general suelo dejar la mermelada con trozos, sin embargo, la de kiwi, me gusta pasarla por la batidora.







