lunes, 30 de junio de 2014

Huevos rellenos de Sara

La lluvia cae pesada en grandes gotas de agua, corro para llegar a casa pronto pues tengo hambre, sin embargo me detengo bajo el chorro de agua que brota del canalón del kiosko del barrio... me gusta mojarme. Estoy ajena al mundo, debajo de ese chorro me recreo en la imaginación, pienso en las vacaciones, en los juegos, en la playa... tengo no más de nueve años y vengo del colegio a comer, se que hoy hay huevos rellenos, esos tan ricos que hace mi madre con bechamel. Ayer los preparó mi hija.


A Sara le gusta ayudarme en la cocina, se pone su mandil de hule y se lava las manos, sonriendo me pregunta, ¿puedo ayudarte a preparar la cena? Reconozco que a veces es un poco coñazo, voy con prisa o no tengo paciencia en ese momento, pero la niña nunca desiste, todas las noches insiste, ayer la dejé.

INGREDIENTES
1 Docena de huevos
2 Latas de atún en aceite de oliva
Tomate frito

Salsa rosa


video

PREPARACIÓN
Ponemos a cocer los huevos en abundante agua hirviendo y los dejamos diez minutos. 

Dejamos enfriar, pelamos y partimos a la mitad. En un plato vamos colocando las yemas y las aplastamos con un tenedor, mezclamos bien con el atún y el tomate y rellenamos las claras. Las colocamos boca a bajo y cubrimos con la salsa que más nos guste, bechamel, mayonesa o la que le apeteció a Sara ayer, salsa rosa.







domingo, 29 de junio de 2014

Centolla


¡Ya huele a ramascu! Se oye decir, y se escucha la gaita, alegre por la carretera, el murmullo de alegría, las canciones, aplausos; huele a ramascu porque ya cayó la hoguera, el eucalipto más alto que se pudo encontrar, los mozos la enganchan, las mozas cantan animando. ¡Arriba mozos arriba, arriba con esa hoguera que la vamos a plantar, en este lucido pueblo[...]

Parece que fue ayer cuando mi hermano Paulino trajo a casa las centollas que había pescado, y a la luz de las farolas, con los "Jorges" y las polillas revoloteando camicaces en torno a ellas, los perros acostados a nuestro lado y el campo, el olor de la hierba segada, la sidra en la mesa, a lo lejos, el sonido de la verbena, de la fiesta ya terminando... parece que fue ayer y ya han pasado cerca de veinte años.

La Hoguera en mi pueblo, es una de las tres fiestas más importantes del pueblo y de la Villa entera, ya que compite en grandeza con el pueblo vecino, Balmori... aunque entre vosotros y yo, ni punto de comparación, la de Celorio es la mejor, la más alta y la más pesada, duela a quien duela.
Si quiereis saber en qué consiste, pincha el enlace: Hoguera de Celorio

Como ya huele a ramascu, ya empiezo a pensar en hacer las maletas, en preparar a la cría para los bailes regionales y descansar, y allí no solo huele a ramascu, huele a sidra, a sardinas, a cabrito y a marisco. Huele a vacaciones.
Hoy traigo esta centolla en homenaje a mi pueblo del alma. Celorio de Llanes, Asturias.

INGREDIENTES
1 Centolla por cada dos personas
1/2 Cebolleta por centolla
1 Diente de ajo por centolla
1 Cucharada de tomate rallado por centolla
1 Chorrete de vino blanco por persona.


PREPARACIÓN
Cubrimos de agua fría la centolla y llevamos a ebullición, en cuanto rompa a hervir, contamos 12 minutos y separamos del fuego. La sacamos del agua y la dejamos enfriarse a temperatura ambiente. Esto es así si ella está viva, si está muerta, el agua debe ser hirviendo desde el principio y el tiempo de cocción el mismo.

Quitamos las huevas y las deshilachamos, reservamos en un cuenco. Ahora vamos abriendo la centolla y sacando los corales y la carne de las celdas (desechamos las branquias, no se comen, están llenas de arena) y mezclamos bien con las huevas y los corales. Ahora podríamos sacarle la carne a las patas y mezclarlo también, pero quizás una de las gracias de las centollas es el rechupeteo de las patas. 

Picamos en brunoise la cebolla y la pochamos, a mitad de tiempo añadimos el ajo picadito fino y el tomate, dejamos cocinar hasta que la cebolleta esté tierna del todo. Vertemos el vino y dejamos evaporar el alcohol.

Mezclamos el sofrito con la carne de la centolla y rellenamos de nuevo el caparazón con ello. Mejor lo comemos frío, al menos me gusta más así y acompañamos de una buena sidra natural asturiana. 

Nota: No hay demasiada diferencia entre centolla y centollo, lo único por las huevas y los corales, quizás por eso suele ser más apreciada ella, sin embargo, el macho, suele tener más carne.


miércoles, 25 de junio de 2014

Bizcocho mármol de chocolate y naranja


Pues sí, aún enciendo el horno, y es que es curioso, pero desde la semana pasada hasta el día de hoy, ya han caído tres bizcochos, si bien es cierto que más de la mitad se la lleva mi madre a su casa y que aquí tampoco hay demasiado calor de momento.

Me gustan los marmolados, suelen ser bizcochos muy ricos, el que he hecho hoy no ha salido como yo quería, que esperaba que la parte de chocolate fuese mucho más oscura, pero se hará otro hasta lograr el que busco. Eso sí, de sabor estupendo. La parte de chocolate, además de lo obvio, lleva almendra picada y la parte de naranja, lleva cáscara de naranja confitada, el resultado es crujientito y muy rico.

INGREDIENTES
1 Yogur (el mío es casero y fue natural)
1 1/2 Tarrinas del yogur de azúcar
3 Tarrinas de harina
3 Huevos

2 Cucharadas de mantequilla
1 Sobre de levadura

La cáscara de una naranja confitada
Un buen puñado de almendra picada
Cacao en polvo


PREPARACIÓN
Mezclamos la harina, los huevos, el azúcar, la mantequilla que habremos derretido y la levadura, removemos bien hasta conseguir una pasta fina y brillante y la dividimos en dos partes. En una de las divisiones añadimos la almendra y el cacao y en la otra echaremos la cáscara de naranja confitada.

Engrasamos un molde para plum-cake y vertemos la mitad de la crema blanca, a continuación pondremos por encima la mitad de la parte de chocolate y vamos alternando las capas hasta terminar con las cremas. Con la ayuda de un palillo de brocheta trazamos líneas en zis-zag y horneamos en horno precalentado, 35' 180ºC


lunes, 23 de junio de 2014

Arroz con Ciervo


El otro día hice el guiso de ciervo, que quedó estupendo, como siempre hago salsa en cantidad suficiente, con el pretexto de aprovecharla (y los trocitos de carne perdidos que hayan quedado) para cocinar arroces o patatas, la congelé, y el sábado pasado ya hice el arroz de restos, son los arroces más ricos de todos, con un sabor insuperable.

INGREDIENTES
Arroz

La Salsa y carne del guiso anterior (puedes ver la receta aquí mismo)

Agua


PREPARACIÓN
Lo primero que hay que hacer es medir la salsa en vasos, y dependiendo del resultado, veremos las medidas posteriores de la receta. A mí me salieron dos vasos, por lo que como somos cuatro personas a comer, necesité cuatro vasos de arroz, por lo que el líquido, incluída la salsa, será justo el doble. Es decir, los dos vasos de salsa, más seis de agua.

Sofreímos el arroz en un poco de aceite de oliva, a continuación añadimos el líquido y removemos solo esta vez. Ponemos a fuego máximo y a los cuatro o cinco minutos bajamos el fuego a la mitad tirando por lo bajo, tapamos dejando una abertura y cocinamos hasta que el arroz haya absorvido todo el líquido. Separamos del fuego, destapamos y cubrimos con papel de periódico, dejándolo reposar.


jueves, 19 de junio de 2014

Patatas con huevo y picadillo


¡Dios, qué delicia! No sé si habrá algún asturiano al que las patatas fritas con picadillo y huevo no le guste, lo desconozco. Recuerdo que la primera comida que le hice a mi costillo, allí en Asturias, cuando nos acabábamos de conocer fueron huevos con patatas y picadillo. Ya llovió de aquello, pero es de esas comidas que por la razón que sea, nunca se olvidan, así que en casa ocupan un lugar preferencial.

El picadillo debe ser bueno, carente de grasa, o al menos que no abunde la grasa, a este que hice tuve que echarle un chorretín de aceite a la hora de hacerlo. A nosotros nos gusta un pelín picante, aunque lo hay sin él, pero no cabe duda de que le aporta una gracia al plato que de otra forma estaría más normalito. El picante nunca debe ser excesivo, es decir, un toque, que lo puedan comer los niños sin problema. El picadillo se compra en charcuterías o en carnicerías de Asturias y también de Cantabria. Desconozco si en otras regiones también lo tienen. En Cantabria lo llaman "Jijas" En Asturias le ponemos las patatas y el huevo, o bien los tortos de maíz a la sartén.

INGREDIENTES
Picadillo al gusto

Un huevo (o dos) por persona.

Patatas al gusto


PREPARACIÓN
Pelamos y picamos las patatas. Las freímos en abundante aceite caliente, removiendo más bien poco para así conseguir que queden crujientes y nada grasientas.

En otra sartén, con nada de aceite, doramos el picadillo, él mismo nos irá diciendo si necesita aceite, ya que debe quedar (o así al menos me gusta a mí) crujientito y dorado. Si tiene grasa propia no nos hará falta añadirle aceite.

En el mismo aceite sobrante, freímos los huevos, cogerán un gustín muy rico.

Para beber, sidra natural asturiana.


miércoles, 18 de junio de 2014

Mermelada de melocotón




Mi comida favorita es el desayuno, es todo un ritual, y me gusta desayunar bien, con ganas... pero sola! No disfruto del mismo modo si tengo que compartir mi mesa con los niños, siempre acabo levantándome a por algo, y no me deleito con mis delicias. Puedo pasar sin comer, pero no sin desayunar y el día que por lo que sea no lo hago, para mí ha dejado de ser un día completo.

Suelo desayunar o un bocadito y un café con zumo, o el clásico por excelencia de mi familia, el pan tostado con mantequilla, mermelada, colacao y zumo. Las mermeladas está claro que las tienes en el mercado a precios bajísimos (y también bastante caras), o simplemente puedes, como yo, aprovechar la fruta de temporada que se te va quedando medio blanda. 

Esta de hoy, fue hecha con cuatro melocotones rojos.

INGREDIENTES
Melocotones
Azúcar
El zumo de un limón


PREPARACIÓN
Pelamos y despepitamos los melocotones, la pulpa la cortamos en daditos. Pesamos la pulpa y en una cazuelita la añadimos junto al mismo meso en azúcar y el zumo del limón.

Dejamos cocinar a fuego medio unos veinte minutos más o menos.

Dependiendo del zumo que contenga la fruta, saldrá más o menos almíbar, yo tuve que retirar parte del almíbar porque me quedó demasiado líquida.



martes, 17 de junio de 2014

Ensalada de arroz II


Lo primero que hace la niña nada más salir del colegio, es preguntarme si vamos a la piscina. Ella come en el comedor del cole, y entiendo las anas de ella de llegar a casa y darse un buen chapuzón, puedo hacerle esperar mientras yo como, pero no siempre, que me da pena, así que hoy preparé esta ensaladita bien completa, para así, comer ligero, que yo soy de las que se bañan y no solo toma el sol y bajarnos lo más rápido posible antes de que se nos llene el jardín de tumbonas, toallas y sombrillas.

Hoy la temperatura en Santander rondaba los 25ºC

INGREDIENTES
Arroz blanco
2 Dientes de ajo
Perejil picado

Maíz dulce
Bocas de mar
Atún al natural
1 Tomate de ensalada
Lechugas varias



Aceite de oliva virgen extra
Reducción de módena a la manzana verde


PREPARACIÓN
Lo primero que haremos es cocinar el arroz. En una fuente apta para el micro v los metemos a la fuente cuando haya pitado el micro. Vertemos un chorrete de aceite y lo llevamos a máxima potencia un minuto y medio. Mientras, pelamos y picamos los ajos en brunoise y lo añadimos a la fuente con el aceite ya caliente, repetimos la misma operación otro minuto y medio más. Calculamos la cantidad de arroz que queremos cocinar, en mi caso han sido cuatro pocillos de arroz, que una vez haya vuelto a pitar el micro, lo incorporamos a los ajos y aceite, removemos, y así en seco, llevamos al micro, dos minutos más. Pasado ese tiempo, añadimos justo el doble de agua que del arroz que hayamos empleado (yo, ocho pocillos de arroz), salamos y espolvoreamos con el perejil picado, removemos y llevamos al micro 19 minutos y nos olvidamos de él hasta que termine la cocción.

Esta ensalada admite tanto ser templada como fría, yo la preferí fría, por eso hice el arroz por la mañana pronto, para darle tiempo a enfriarse.

Picamos las bocas de mar en taquitos, añadimos la cantidad de arroz que queramos, el maíz, las lechugas, el atún y la vinagreta emulsionada.

Con esta ensalada una Coronita le va que ni pintada.


lunes, 16 de junio de 2014

Guiso de ciervo




Hacía mucho tiempo que no preparaba ciervo, pero últimamente lo veía en el hipercor en la sección de carnes y no pude resistirme por más tiempo. Y aunque el calor empieza a asomar el hocico por el horizonte, en casa no cambiamos demasiado las costumbres culinarias, también es cierto que "mi calor" no es el mismo que puede haber en Madrid, en las dos Castillas y el Sur, el mí, es fresquito la mayoría de las veces para los visitantes de esas tierras, quizás por eso podemos permitirnos el lujazo de comer incluso potajes de alubias en pleno agosto.

INGREDIENTES
500Kg de carne de ciervo para guisar.
1 Tomate pequeño
1 Cebolleta
1 Zanahoria
2 Dientes de ajo
1/2Puerro
1/2 Pimiento rojo
1/2 Pimiento verde

Un chorrete de vino tinto
Una hoja de laurel
Tomillo en hoja

PREPARACIÓN
Pasamos ligeramente los trozos de ciervo por harina y sacudimos para retirar el exceso.

En una cazuela baja pero ancha, sellamos el ciervo en aceite de oliva, retiramos y ponemos a pochar todas las verduras cortadas en brunoise hasta que estén blandas, será el momento de añadir la carne, el vino, las especias y agua hasta cubrir. Dejamos cocinar hasta que la carne esté tierna.

Este plato pide a gritos un acompañamiento de patatas fritas, por mucho que prefiera mil veces el arroz blanco o las patatas cocidas, a veces tengo que bajar la cabeza ante este acompañamiento.


viernes, 13 de junio de 2014

Ñoclas rellenas (masera, buey de mar relleno)


Las Ñoclas es como conocemos en Asturias a las masera, a los bueyes de mar, y aunque no es mi marisco favorito (prefiero centolla o unos langostinos a la plancha, por ejemplo), de vez en cuando tengo un pequeño antojo y si el bolsillo lo permite, pues allá que me tiro. Ayer estaban a ocho euros, no es muy caro para como suelen estar y bueno, un día es un día.

INGREDIENTES

2 Ñoclas
 2 Huevos por cada ñocla
Sidra asturiana natural (sino un vino blanco que no sea dulce)


PREPARACIÓN
Ponemos las Ñoclas en agua fría y las llevamos a ebullición, cuando rompa a hervir contamos un cuarto de hora, no más. Aquí hay diversidad de opiniones sobre la forma de cocer el marisco, yo recomiendo siempre comprarlo vivo, es la mejor forma de tener la certeza de que está fresco de verdad, de lo contrario prefiero el congelado. Bueno al grano, si lo compráis vivo, el agua debe estar fría cuando metemos la ñocla, el centollo o las andaricas (nécoras); yo no le hecho absolutamente nada al agua, por no echar no añado ni sal, pero hay quien le añade laurel, limón y otras historias, pero yo no, a mí me gusta el sabor natural del marisco y hay veces que te dan unas tapas de marisco que solo saben a laurel. Con los langostinos hago lo mismo, los meto en agua fría y cuando rompen a hervir los quito del fuego, ya habrán cambiado de color y estarán justo en su punto. Si por el contrario compramos el marisco congelado, el agua de cocción es mejor que ya esté hirviendo.

Cuando ya se hayan cocinado las ñoclas, las sacamos del agua y las dejamos enfriar. Hervimos los huevos y los reservamos. Cuando las ñoclas ya estén frías, les quitamos las patas y las pinzas. Abrimos el caparazón por debajo, retiramos branquias (esto lo tiramos, sería como comer bolsitas de arena) y sacamos toda la carne. Hay quien prefiere comer la carne de las patas y de las pinzas por separado, pero yo, en esta receta lo junto todo.

Picamos los huevos lo más pequeño posible e incorporamos a la carne de las ñoclas junto un chorretín de sidra. Removemos bien creando unas pasta gordita, que gracias a la carne de las pinzas, las tenazas y el huevo tendrá una textura de lo más agradable.

Rellenamos las cáscaras vacías y limpias de las ñoclas y servimos espolvoreado de perejil picado y acompañado de lechuga en juliana. 


jueves, 12 de junio de 2014

Pixín en Salsa Verde (rape en salsa verde)


Mi hermano se ha comprado un barco, un yate de once metros por tres y para celebrarlo hemos hecho este guiso marinero por excelencia, el pixín (como llamamos en mi tierra al rape) en salsa verde. Lo he hecho muy sencillo, sin grandes pretensiones, permitiendo que el pixín fuese el protagonista absoluto del plato, si lo queréis más fino, podéis añadirle unas almejas, unas gambas e incluso huevo cocido, pero así, "soltero", si el rape es de buena calidad, no le hace falta nada más.

INGREDIENTES
1 Pixín (Rape)

1 Cebolleta
2 Dientes de ajo
Un buen manojo de perejil picado

Vino blanco
Caldo de pescado

Harina


PREPARACIÓN
En la pescaderia pediremos que nos corten el pixín en rodajas para hacerlo en salsa verde y pedimos que nos guarden los huesos del pez, con ellos haremos el caldo de pescado necesario para la receta.

Una vez en casa, embadurnamos los medallones con harina y les daremos unos golpes para evitar que haya demasiado.

En una cazuela alta ponemos a cocer en medio litro de agua más o menos, los huesos del pixín, el tallo verde de la cebolleta, las pieles del ajo y los tallos del perejil. Lo coceremos más o menos unos quince minutos, desespumando el caldo para que nos quede bien limpio.

En otra cazuela baja pero ancha, en un buen chorro de aceite de oliva, doramos un poco nuestros medallones de pixín, una vez cogido buen color, los retiramos a un plato y reservamos.

En el aceite de haber dorado el pixín, pocharemos la cebolleta y el ajo bien picaditos, hasta que la cebolleta esté transparente; añadimos ahora de nuevo los medallones y cubrimos con el caldo que hemos hecho y un chorrete de vino blanco. Cocinamos a fuego bajo entre cinco y diez minutos.

Nota: Podríamos acompañarlo de unas patatas cocidas en agua con hierbas, pero a mí me gusta así, tal cual.


miércoles, 11 de junio de 2014

Vichichoisse de Manzana


Pues ya estoy aquí, de nuevo retomando el blog, ya tengo internet en casa y estoy totalmente instalada. Tengo que contaros que estoy encantada, a un paso de las playas, con piscina, con sol por todas partes y algo fundamental para mí... ¡UNA COCINA ENORME!  La cocina con muebles rústicos es una pasada y me a pedido a gritos que sacase mi vieja vajilla de porcelana inglesa (si te paras a escuchar, verás que tu cocina también habla, tiene vida propia) y que guardase la de porcelana blanca (me he resistido y la tengo guardada a mano en uno de los armarios de la cocina). Bueno al lío.

Como ha habido fiestas por aquí, los de ONO no me han hecho el traslado de la línea de inmediato, pues me he dedicado a leer, y a rebuscar entre viejas recetas de cocina que tenía de revistas; la que traigo hoy la he leído hace poco en una que traía un suplemento de dietas, y quieras o no, alguna ha habido muy interesante, como esta de hoy, que me ha sorprendido tanto que la he incorporado a nuestra dieta habitual. La aconsejo totalmente y estoy convencida de que a todo aquel que la pruebe le pasará como a mí.

INGREDIENTES
2 Puerros hermosos (la parte blanca)
2 Manzanas tipo Granny Smith (o sea, verdes verdes)
1/2L de caldo de pollo o de verduras

OPCIONAL
Un chorrete de leche desnatada durante el licuado.

Cebollino para decorar


PREPARACIÓN
Picamos el puerro en Juliana y en trocitos las manzanas peladas.

En un poco de aceite de oliva ponemos a pochar el puerro y cuando esté transparente añadimos la manzana y el caldo, dejando cocinar durante unos quince minutos (o el tiempo que lleve de cocción la manzana, que dependerá de cómo de grandes sean los trocitos).

Una vez cocinado lo pasamos todo por la batidora y dejamos enfriar.

Esta vichichoisse está muchísimo más rica de un día para otro.

Emplatamos decorando con cebollino picadito y un chorrete de aceite de oliva virgen extra.



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